lunes

me visto para tratar de encontrarme(te)

la potenciada incertidumbre me recuerda aquestas palabras un tanto tergiversadas:
"incentivamos conscientemente (lúcidos al menos)
el progreso utópico (...)
esto de la consciencia consciente ¡lo torna peor!"

...qué sucede tras los infames mili segundos en que encontramos roma como si fuese un camino?
intento convencerme que no puedo juzgar a priori lo transversal del relato y menos al narrador; pero si ni siquiera el tiempo (que al parecer en lapsos posmodernos es infinito) te viste como aquellos caminos algarábicos,
me pregunto ahora:
fue la blanca escarcha la que perpetuó tu olvido al traerte un recuerdo que reconoce tal recorrido
o es que aún me faltan primaveras?


jueves

mine's not a high horse

un oceáno al final del tunel;
dejamos atrás la ronda floreada
y nos entregamos al fin siendo
dos pequeños dogmas que
manejan un caracol como si
fuesen uno.
rimbombante en su petición,
descuartiza cada paradoja intocable
con su discurso y me dice en un principio
que 1090 días es mucho.
me rindo.

momentáneos idóneos

dejando el día en el único cielo de mi mente,

cómo es que nadas y te siguen los sonidos.




dijo que el cónclave era mío:

déjate de brillarme huevón, que el lejano se perdió.

déjate de llorar mamita, lee será mejor.



la cabecera da vueltas, faltan palabras o sobran?
y es que tus frenéticas rosas buscaban quehaceres para poder mendigar por lo bajo de nuestros intelectuales traseros, pero yo desde mi idiosincrasia agitaba los brazos queriendo callar las bocas que me escupían caracteres.

y ya no te encuentro la razón, ni la rica espesura de cada antónimo sellado al girar los labios.

martes

dos en treinta idos.

Calló impertérrita, disfrazada de disfraz y escapándose del candor, fue a caer sentada en el trompo chico de los juegos de la tinta carnal.
...Pero esto es lo que aconteció previamente:
Se le cruzaron los dragones; él le pagó la historia y ella le devolvió sus caballos.
A la máquina se le empañaron los lentes y ella no saboreó la verdad del diluvio ácido en su boca sino hasta después de cepillarse el cabello cien veces, sien.

Recorrió al olvidado, lo recorrió en otro cuerpo, en otro idioma y en otro país.
Y no,


la fiebre

que el recuerdo no sea la infancia y que el placer no sea el olvido.
-hijo de puta el viejo- y ahogó el resto de la oración en el vodka de su vaso

le tocaba a él contarme lo que yo deseaba escuchar hace años
-dejémonos de huevadas hermanita, esta noche nos actualizamos las vidas.
Hubo sólo un tiempo en el que estuvimos bien, sanos; ella limpia y yo tranquilo. Pidiéndole a toda la magia del mundo que el tiempo desapareciera.
En el norte, sobre las cabañas de mi abuela, bien arriba en el cerro, está el lugar en el que nos pasamos esas tardes que dejé, no sé dónde.
"no quiero más mamá, me voy al sur a vivir con mi papá".
y así lo hice.

dos semanas después me llamó al celular del papá, y pude oír como la nieve consumía su cuerpo. y con la peculiar elocuencia de esa puta escarcha me pidió que volviera al norte, que me necesitaba infinitamente.
pero
hoy día el dolor es infinito, ¿dolor es culpa?:(no citaré la conversación que tuvimos acerca de aquella pregunta)
"no quiero más. si mañana estás muerta, me va a dar lo mismo"

en la noche mi abuela la encontró cuando llegó a la casa y yo fui el último en enterarme.
viajé esa misma noche al norte y a la mañana siguiente cuando mi abuela salió a arreglar temas del funeral con el papá, subí al último lugar en el que compartí con ella, subí como un fantasma más, bien arriba en el cerro.
sólo encontré el recuerdo y la escarcha que delineaba débilmente tres palabras sobre el tablero de ajedrez que alguna vez tratamos de construir:
"te amo hijo"

-El temblor, hermanito. Te quiero más que la chucha, aunque estemos muy borrachos, de esto no me olvido. Y de mi no te preocupes, que el placer de la infancia no será el olvido del recuerdo.


como nos junta la cuenca, sangre pegajosamente bella.