jueves

nekrásov en dostoievski

II

A propósito de la nieve derretida

Cuanto de las tinieblas del error con verbo ardiente y persuasivo 
tu alma perdida arranqué.
Y maldijiste atormentada 
llena de profundo dolor 
el vicio que en sus redes te envolvió; cuando castigabas con el recuerdo 
la conciencia olvidadiza 
me contabas la historia entera, 
de todo cuanto hubo antes de mí, 
ocultaste de pronto el rostro entre las manos, 
de horror y vergüenza llena, 
en lágrimas deshecha, 
indignada, conmovida...
Etc., etc.

De un poema de N. A. NEKRÁSOV

____________________________________________________

a propósito de la nieve derretida

a propósito de la nieve derretida
cuando el ardor de mi palabra
retiró del abismo del error
a tu alma que yacía contra el fondo;
cuando tú, que sufrías,
maldijiste, torciéndote los dedos,
el vicio que te había fascinado;
y cuando en soledad
diste la espalda 
ocultaste tu rostro,
llena de horror y de vergüenza, lloraste...

____________________________________________________

a propósito del aguanieve

a propósito del aguanieve
cuando con palabra firme
salvé tu alma caída
en la sima del error;
y transida de tormento,
retorciéndote las manos,
maldijiste los desmanes
de tu existencia anterior;
cuando hurgada tu conciencia
por los recuerdos ingratos
contaste la atroz historia
de un pasado pecador,
y cubriéndote la cara,
presa de espanto y vergüenza,
ahogaste en copioso llanto
la pérdida de tu honor...

____________________________________________________

s/t
  
   cuando de las tinieblas del error
con ardiente palabra persuadida,
al alma desgraciada saqué,
y toda henchida de profundo pesar,


   tú, retorciéndote las manos, maldijiste
al vicio que te arrastró;
cuando la olvidadiza conciencia
por el recuerdo atormentada,


   me contaste la historia toda
de lo que hubo antes de mí,
y de pronto, ocultando la cara entre las manos


   llena de vergüenza y horror,
te deshiciste en lágrimas,
desolada, convulsa, etcétera.



____________________________________________________


A PROPÓSITO DE NIEVE DERRETIDA

Cuando el ardor de mi palabra persuasiva
retiró del abismo oscuro del error
tu alma caída en el fondo,
y tú, presa de un dolor atroz,
maldijiste, retorciéndote los brazos,
el vicio que te había fascinado;
cuando, castigando a tu conciencia,
renunciando a tu existencia pasada
y, ocultando el rostro en las manos,
llena repentinamente de horror y de vergüenza,
lloraste...




domingo

campo de maniobras, o cómo mi nombre se volvió heterónimo

 borrador esqueje
memoria reducida a cero
merma la técnica

todos los días algo de triste certeza 
la velocidad de mi mente es algo que me sorprende
nunca dejar de considerar el peor escenario posible

descubrí que mi poeta-traductor-de-poemas favorito falleció el día que cumplí 30
buscaba poemas, buscaba tesoros y encontré muerte:
último poema que resuena:




en campo de maniobras, otra iglesia es imposible


he soñado con la isla desde entonces, todas las semanas sin falta. a veces son encuentros con acquaintances, otras veces, espectros que me piden mirarles a los ojos y yo me niego. mi padre me advirtió acerca de aquellas sombras que se hacen pasar por brujas. 
también me envió postales de los páramos más sagrados, tierra roja intensa y crevices históricas.
quiero soñar el futuro y construir un libro lo suficientemente grande, 
sueño con la isla y pienso
conocer el mar debe ser como conocer el cielo por primera vez. las nubes, el viento cambiando –el azul de la distancia– el redoble de las olas como un centenar de palabras. es difícil recordar cuándo conocí el cielo, cuándo reconocí el mar. siempre han estado ahí, como un crujido en una casa ajena. reloj que marca el paso no-anacrónico del tiempo.
también soñé que el horizonte tenía un solo color, se fundía con la melancolía de no llegar allí.

a pesar de tantos pequeños duelos
reitero que no disfruto 
adelantarme a los hechos 
prefiero ver lo que viene detrás 
Some kind of secret I will share with you

me cierro a toda posibilidad 
toda idea intensa 
de saber 
cómo 
sería 
ser tú





jueves

 aprender a mirar con el ojo izquierdo

con toda distorsión

capaz

me animo a escribir algo


me cuesta hacer un bolso de viaje 

y pienso

ya no sé viajar

desarmo todo


 me lanzo al mar esta vez

al océano 

a la fosa




                      no me quiero ir
                      ni me quiero quedar
                      en esta interzonaintemperie
no sé cómo funciona ni cómo hacer que sea 
       menos violento...
         (violencia del acto analítico)
nada más violento que decir:
       acá está la herramienta
       con la cual puedes
       excavar -- enterrar
       sembrar -- arrancar
            adivinar
              negar
            preguntar
                    dejar de lado
                        involucrar
odiar
amar
                      simple y complejo
                     ninguna de las dos cosas 
                            es suficiente
No hay en realidad, un punto muerto
            una zona cero.
Lo vemos la semana que viene
     bajo la premisa
               de que aún
                    estaremos acá.



***

sábado

 Absolument somptueux.

La hipótesis es nula,

inexistente se sustenta sin embargo,
en los otros seis cuadros que componen
una séptima falta.
Falta la hipótesis, que se desenvuelve
en aquel robo ficticio.
Choca con el aceleracionismo
(in)oportuno de nuestros días.
República imaginaria de la pérdida,
de una tierra,
de una patria.
Memorias de autoexilio.
No hay hipótesis. 
Todo estaba ocurriendo
al mismo tiempo,
                            cruzando el océano
                             los mismos tipos
                             las mismas caras llorosas...

Exceso de futuro;
no pude dejar de ver
situaciones momentos resoluciones 
el detalle más simple
se convertiría en tacto,
el tacto mostraría
una idea más de futuro.

Mas el futuro no existe, 
se forma a sí mismo
en cadencia con el presente
—inexistente igual que el pasado.


Madre me preguntó: ¿te reconoces en esa foto?

Mi respuesta es,
con todo lo que perdí
y con todo lo que gané,

Sí, absolutamente.







lunes

Nocheblanca

Olores de los noventa impregnados en mi nariz.
Cigarrillo impregnado en el piso de alfombra
del casino de esa empresa a la que solía 
frecuentar de pequeña.
Cigarrillo en las sábanas mientras jugábamos 
solitario una tarde de domingo o de sábado. 
Cigarrillo en mi ropa.
Sólo un olor.
Cinque anni.
Zapatos de charol negro con pequeñas
calcetas blancas con vuelos.
Más recuerdos, como sueños filtrados.
Demonios del círculo más elaborado.
Fantasmas que corroen mi nervio.
Soñé con el mar, entraba al crepúsculo 
y entre las olas se hacía de noche.
Pensé que estaba en aquel Brasil
de vaga-lumes inconfundibles.
Arañas gigantes y secretos de familia.
Cómo olvidar el ruido del morro,
silenciado sólo por la lluvia torrencial
de la tormenta. Sólo una tormenta.
En aquella playa de atardecer borroso
se encontraban mis peores enemigos.
Esquirlas de nudos borromeos y
prolegómenos de injusticias perpetuadas.
No sé realmente si entrar al agua
convino una precaución o más bien
un impulso de aquellos 
tiempos del borderline,
lapsos de carozo atragantado entre las piernas,
de búsqueda eterna de desasosiego.
Fruto de árbol lleno de palabras desdichadas.


Ciertas palabras antiguas 

quedaron fuera:


Comienza mi verano, polo opuesto.

Me roba un poco la calma

estar lejos cuando te quiero

cerca. Pensando formas

de evitar pensarte de

la nada o por

referencia a algo.


Hoy tengo pocas cosas

para decir porque

tengo rabia y podría 

ya pensar que eso

es algo bueno.

Mi ojo ya no duele

pero tampoco importa

porque el tiempo es así,

traicionero.


Enero oscuro,
confundido por prospectos.
Efectos secundarios,
deseados sin efecto
alguno.
Ya nada me hace
                         nada.
Revolear, vapulear
renunciar, fracasar.
Del horizonte suelo
agarrarme pero ayer
cerré las cortinas y
tapé mi fiebre con
más y más capas.
Que la sal no sala-
El café no despierta-
La comida vacía-
Y el silencio me grita.
Digámoslo todo 
en nochevieja
a la mañana siguiente 
se nos olvidará haber
estado en medio de
una discusión tan
desproporcionada.
Noches blancas,
culpando fantasmas
espectros genéticos
delirios sanguíneos.
Elegías abiertas:
me hago una con el 
agua y pienso,
ojalá no vuelvan las
ganas de morir,
las ganas
de yacer muerta con todas
sus letras.

Qué más se puede escribir luego de eso?